Como ves, lleno mi cuerpo con este elixir rojo sangriento, que desgasta cada vena del organismo medio muerto que me sostiene, mientras satisface a este corazón sediento de amor y lujuria. Pero no me mires juzgando cada cucharada de pasión que vierto en esta ávida y deshidratada boca, porque tus ojos me seducen mientras me relamo y me voy consumiendo entre tarro y tarro.
No me juzgues que ya lo hago yo!!